lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Vas a algún sitio?

Carlos estaba cansado, ya eran las cuatro de la madrugada cuando se fijó en su reloj y decidió poner fin a la noche de fiesta. Todavía no hacía mucho fresco, era sábado, mediados de septiembre, y como todos los años no faltó a la cita de las fiestas patronales de Hurchillo, pueblo vecino en el que residían la mayor parte de sus amigos, y amigas…

Con un gesto rápido se despidió de algunos amigos, con una mirada de una amiga…

Subió a su moto, desactivó el bloqueo de la dirección, se incrustó en un casco integral y miró al frente.

- ¡Carlos!
- …
- ¿Sí?
- …
- ¿Sí?
- …
- Lleva cuidado…

Esa mirada… hubiera hecho cualquier cosa que le pidieran esos ojos…

Miró al frente, dio total libertad al gas y pulsó el sistema de combustión. Un estruendo atronador se burló del silencio y un pequeño haz de luz desapareció a toda velocidad por el camino rural que llevaba a Arneva.



Quizá no era lo correcto, no… no lo era… pero hacía tiempo que esa mirada le robaba el sueño, le oprimía durante el día y le producía una sensación de ansiedad que nada podía calmar… nada salvo la velocidad. Sabía que no era lo correcto, que no lo hacía por placer, que era un maldito cobarde y lo hacía para escapar…

Todo esto y más ocupaba la concentración de Carlos cuando algo le hizo hacer una peligrosa maniobra y frenar en seco.

- ¿Pero que haces? ¡joder casi te mato!
-.
- ¿Qué haces en medio del camino? ¿no deberías estar ahí? ¿lo sabes?
- .
- Oye, ¿estás bien? Me has dado un susto de muerte. Es muy tarde, ¿qué hace una chica a estas horas por este lugar? He pasado mil veces por esta carretera, nunca hay nadie a estas horas, ¡no hay una casa en menos de doce kilómetros!
- .
- Dime algo, por favor, ¿vas a algún lado?¿te encuentras bien? ¿estás sangrando? ¡estás sangrando! ¡llevas sangre en el pelo! ¡te acercaré al hospital!
- No…
- ¿No? ¿Cómo que no? ¿dónde vives?
- Allí…
- ¿Allí? ¿dónde es allí? ¡sube! ¡no hay tiempo que perder! Sólo podías ir hacia adelante, ¿también eres de Arneva? da igual, ¡sube!

Se aseguró de que la chica no perdiera el equilibrio y soltó una enorme bocanada de gas que hizo que se perdieran en el fondo del camino.

Quizás aquella fue la única vez que tuvo motivos para correr. La velocidad era desmesurada, lo era… pero la ocasión lo merecía. Las heridas no son buenas, nunca, pero todavía menos si ésta es en la cabeza.

- ¡¡¡Oye!!! ¡pégate a mí y no mires hacia los lados!
- ¡¿Oye?!
- Sí…
- ¡¿Me has escuchado?! ¡Mira al frente!
- .

Aumentó la velocidad… conocía ese camino de memoria, lo hubiera recorrido con los ojos cerrados… trescientos metros de recta, un leve giro a la derecha, una curva pronunciada a la izquierda y dos mil metros de recta para acabar… llegaría a tiempo…

Pensaba en que hacer a la llegada al pueblo, a donde ir, a quien pedir ayuda… cuando sintió un leve pinchazo en su hombro… la chica se agarraba con mucha fuerza… tanta que sentía sus dedos hundirse en su carne. La chica pegó su cabeza al hombro de Carlos y le susurró unas palabras ininteligibles…

- ¡¿Has dicho algo?! ¡¡no te he oído!!
- .
- ¡¡Aguanta un poco!!
- Cu…i…da.do…
- ¡¿Cómo dices?!
- Cuida…do…
- Me he mmatado en esa curva…

7 comentarios:

  1. Bueno me encanta la adaptación que has hecho de este gran mito de la niña de la curva jeje. Yo nunca montare en mi moto a ninguna niña...por si acaso. Me gusta tu manera de expresarte es dinámica y fresca. Ojalá pudiera escribir como tú. Cuídate

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  2. Espectacular, como siempre. Por mucho que sea una "leyenda urbana" leerla de ti impresiona todavía más. Me encanta. Escribes muy bien, y describes a la perfección cada minucia. De verdad, haces que parezca una vivencia propia.

    Gracias.

    Un besazo.

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  3. Hola Pedro!No hace mucho que la volví a leer en "Leyendas Urbanas" de Alberto Granados y con motivo de las fiestas de Hurchillo hice una remezcla. También es verdad que es una historia que prometí publicar a una asidua lectura (si no me mintió, jeje) del blog. Te agradezco el cumplido pero lo que escribo no es más que el resultado de lo que he conocido: equivocaciones, descubrimientos y sobre todo grandes personas como tú, sobre todo grandes personas.

    Gracias "Anónimo" por tus palabras. Personalmente no me gustó como quedó, cuando la releí me dejo un mal sabor de boca, todo parece desarrollarse muy deprisa. Las frases dan la sensación de que están metidas con calzador, pero si a vosotros/as os ha gustado a mi también, aunque sólo sea un poquito... ;)

    Saludos.

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  4. ¿Vas a algún sitio?

    Una pregunta muy sugerente para una historia con un desenlace tan triste.

    Todos caminamos hacia un mismo lugar, la diferencia entre cada uno de nosotros está en la forma en que recorremos ese camino.
    Unos llegan antes, y apenas han tenido dificultades, no han encontrado grandes obstáculos a lo largo del recorrido; otros lo haremos un poquito más tarde pero posiblemente el trayecto sea excesivamente largo y tortuoso.

    ¿A dónde vamos?

    Un día de estos podías plantear ese tema en tu blog. (solo es una sugerencia)

    Un saludo,

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  5. El camino corto y el largo...

    Gracias por la sugerencia, es un asunto que creo que todos nos hemos cuestionado alguna vez. Sería interesante hacer un pequeño debate sobre el.

    Queda anotado ;)

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  6. Me gusta mucho como escribes. Coincido con estas personas que te han dejado algún comentario. Transmites fuerza. Siempre me han gustado los relatos de terror, pero reconozco que a veces me ponen muy nerviosa, jeje, per no puedo evitar leerlos o ver pelis de miedo.

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  7. Gracias Marta, lo siento pero adoro la obra de Hitchcock y películas como "The shining", "Poltergeits" o "El exorcista", jejeje

    A ver si me animo y el siguiente lo hago más relajado.

    Saludos!

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