Estás loco porque los doctores así lo dicen. Quieren estudiarte, analizarte, sacar tus entrañas, observarlas, fotografiarlas y de nuevo insertarlas, si no de la misma manera, parecida… lo importante es que no se vean, al menos que tu no lo notes.
Te meten a un centro, de locos, por supuesto. Allí podrás hacer vida con los de tu especie. Personas sencillas, llanas y transparentes incapaces de esconder nada importante, ni una mínima sensación de incomodidad.
Quieres escapar, y puedes hacerlo, pero no de la forma que a ti te gustaría. No por la puerta de atrás. Te gustaría gritar, comer, bailar, cantar, beber, sentir, anunciar a los cuatro vientos que la vida no es justa, y muchas personas tampoco.
Que tú no corroboras con papel, pero piensas con palabras. Que no es la forma correcta de tratar a un paciente, a un pedazo de materia en decadencia, a un ser humano. Un producto fallido, ocasional y sin porvenir que no tiene más objetivo que el de dejarse manipular por una panda de corroborados y desconocidos batas blancas…
Estudias la situación, miras de reojo tus armas y preparadas un buen cargamento de astucia y diferencia. Te van a escuchar. Vaya si lo harán.
Exprimes tus armas, las muestras al mundo, sorprendes, cautivas y consecuentemente te castigan. No das tu brazo a torcer, sigues dando guerra, lo tuyo es luchar, sean dos, tres, blancos o verdes, tus ideas no son importantes, sino el trasfondo de las mismas.
Has luchado para llegar allí, no duermes, no vives, no sueñas, simplemente sufres, te sientes solo, indiferente, castigado e impotente. Es un precio. Módico, desorbitado, calculado y necesario. Eres diferente.


La prueba de la bañera
ResponderEliminarDurante una visita a un Instituto Psiquiátrico, uno de los visitantes le preguntó al Director, qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser internado.
- 'Bueno', dijo el Director, 'hacemos la prueba siguiente: llenamos completamente una bañera, luego le ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un cubo y le pedimos que vacíe la bañera. En función de cómo vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no'.
-Ah, entiendo -dijo el visitante. - Una persona normal usaría el cubo porque es más grande que la cucharita y la taza.
-No -dijo el Director, 'una persona normal sacaría el tapón'. Usted ¿qué prefiere: una habitación con o sin vista al jardín?
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Veo que retomas tu s aficiones. Supongo que has estado de exámenes o algo así, suele ser en los que desaparcen en esta época del año.
Eso que he escrito antes me ha llegado por correo. ¿cuantos que optan por el cubo, la taza o la cuchara son considerados locos y lo único que les pasa es que no tienen prisa? en fin.
Un libro que supongo que habrás leido ( y si no lo has hecho, ya tienes deberes): Los renglones torcidos de dios, de Luca de Tena. Obligatiorio
Besos Pascual M
Bonita y curiosa historia, no la conocía, lástima que no me reenvíen ese tipo de correos :(
ResponderEliminarSí, he estado muy ocupado con algunos asuntos, y aunque todavía lo estoy intentaré sacar un poquito de tiempo para mantener la afición, jeje
Por otra parte una excelente recomendación. Lo leí hace unos años y llegué a el de una forma muy poco "impresionable"... simplemente se lo vi a una chica en un ascensor y el título me llamó la atención. Con el tiempo se ha convertido en uno de mis favoritos, como buen loco... claro...
Gracias por la visita Patricia
Si ser loco es no ser normal, yo estoy como una cabra. Los renglones torcidos de Dios es un libro de referencia. Un placer leerte, como siempre. Un abrazo y me encanta que estemos otra vez "en la brecha".
ResponderEliminarSeguimos al pie del cañón Marta. ¿Para cuando esos cuentos que nos debes? ;)
ResponderEliminarLa idea de esos cuentos es publicarlos así que de momento no quiero publicarlos por esa razón en el blog. Una tiene la esperanza de que tengan cierta calidad y que alguien se los publique. En el blog cuento otras cosas. Este año apenas he podido escribir y ahora estoy retomando de nuevo la escritura. Ojalá dentro de unos meses esos cuentos ya estén formando un librito y entonces me anime a que alguien me los publique. Un abrazo Pascual. Y sí, aquí estamos de nuevo, al pie del cañón, jeje.
ResponderEliminarMe tocará esperar entonces, aunque seguro que valdrá la pena :)
ResponderEliminarMuchísima suerte en la publicación!