miércoles, 3 de febrero de 2010

Lo + Duro

No levantaba más de un metro del suelo, y como todas las tardes a la misma hora consumía el tiempo jugando a cosas de niños con mi amigo de la infancia y de toda la vida… Adrián.


Cansados de los muñequitos, cromos, pelota y bicicleta decidimos hacer algo diferente… esa tarde escucharíamos música. Cogimos de casa un gran radiocassete con antena de alambre, volumen “a su aire” y pletina manual y nos acercamos al cajón de las cintas a ver lo que encontrábamos…


Entre decenas de cintas para ocasiones (“Parchís”, “Villancicos flamencos” ups…, “Playa total”, “Las tardes con Miliki”) y más decenas de cintas negras TDK grabadas con no se sabía que, encontramos una que nos llamó la atención. Su título rezaba “Lo + Duro” y tenía una carátula de lo más atractiva, una moneda de 5 pesetas. Por supuesto… también rezaba aquello de “Anunciado en TV”, gancho publicitario muy explotado ya a primeros de los noventa.


“¿Ésta? Pues esa…”


Pobre de nosotros… errónea decisión… aquello fue lo más parecido al cohete final de las fiestas patronales de todo pueblo que las tenga. Una explosión de música, voces venidas de algún lugar extraño, instrumentos inverosímiles y ruido, mucho ruido… invadieron nuestras pequeñas e incorruptas conciencias. Habíamos descubierto el “bakalao”.



Pero no el bacalao al pil-pil o el bacalao al chilindrón, el bakalao que invadió todas las salas de fiestas y discotecas del país durante un prolongado reinado noventero. Acabamos la cinta, le dimos la vuelta (cara B), y entonces si la conseguimos acabar.


Al día siguiente conseguimos más cintas, las grabábamos, las recopilábamos (botón Rec) y finalmente las sellábamos con su anty-copi quitándole las bolitas de papel que con mucha técnica y paciencia conseguíamos fabricar. En dos tardes conseguimos montar todo un “taller pirata”, y a falta de loro, parches y botellas de ron nos armábamos con media docena de cintas TDK y un par de folios para hacer bolitas, ¡que nos busquen!


Dicen que todo “artista” necesita espacio, espacio y tiempo, ¿para que? Para crecer… Sólo nos bastaron dos semanas para conseguir realizar nuestras propias mezclas. Sin mesas de sonido, sin salas insonorizadas, sin equipos de alta fidelidad, sin vinilos… un cassete con dos pletinas (una de ellas sin tapa), dos cintas (una virgen) y listo. ¿Cómo?


Se reproduce la cinta original y la virgen se pone a grabar, se introducen los dedos en la pletina sin tapa y a mezclar y hacer ruido a nuestro antojo.


“Lo + Duro” nos llevó a todo eso y más, nos llevó a ser felices, a comprender un poquito más la ¿música?, a desarrollar nuestra imaginación y dicho sea de paso… a construir el mayor taller clandestino de piratería de toda la Vega Baja


¡Que nos busquen!

2 comentarios:

  1. Valla no me imaginaba que hubieras tenido un lado pirata...jejej bueno es una historia muy graciosa... yo soy mas de nuevas tecnologias y los cassete practicamente no los use mucho...yo fui de la era del CD.
    Me encanta leerte Pascu, pronto nos veremos con el pitico en la boca, cuidate mucho

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  2. Pirata no hombre, piratilla... jeje

    Luego también pasé la fiebre del Verbatim, pero esa es otra historia...

    Ahora a no ser que sea algo descatalogado y por lo tanto complicado de conseguir siempre intento comprar el original. Tengo menos pero se que me duraran toda la vida. Por cierto este fin de semana he estado de limpieza, a ver si los reuno y les tiro unas fotos para una entrada, jejeje

    Un abrazo!

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